Descubre cómo la Inteligencia Artificial busca derrotar al coronavirus

Universidad de Harvard y empresas internacionales han activado programas de aprendizaje automático que analizan sitios web, noticias y redes sociales en busca de síntomas para prevenir que la enfermedad se siga propagando.

El coronavirus se está propagando a un ritmo alarmante, actualmente hay más de 1300 muertos en China y  60.000 contagiados, es por esto que otros países se están resguardando fuertemente para que este virus no deje más víctimas fatales. 

A raíz de esto, investigadores de inteligencia artificial (IA) están aplicando técnicas de aprendizaje de manera automática en redes sociales y en la web para detectar signos sutiles con el objetivo de que la enfermedad no se siga reproduciendo.

John Brownstein, director de innovación de la Escuela de Medicina de Harvard y experto en minería de datos de redes sociales para tendencias de salud, es parte de un equipo internacional que utiliza el aprendizaje automático para analizar las publicaciones en RR.SS, informes de noticias, datos de canales oficiales de salud pública e información suministrada por médicos con señales de advertencia de que el virus se está asentando en otras naciones.

El programa está buscando publicaciones en redes sociales que mencionen síntomas específicos, como problemas respiratorios y fiebre, en un área geográfica donde los médicos han reportado casos potenciales. El procesamiento del lenguaje natural se utiliza para analizar el texto publicado en las redes sociales, por ejemplo, para distinguir entre alguien que discute las noticias y alguien que se queja de cómo se siente. Bluedot, compañía estadounidense, utilizó un enfoque similar, menos las fuentes de RR.SS, para detectar el coronavirus a fines de diciembre, antes de que las autoridades chinas reconocieran la emergencia.

Nos estamos moviendo hacia los esfuerzos de vigilancia en los Estados Unidos, es fundamental determinar de dónde puede surgir el virus si las autoridades asignan recursos y bloquean su propagación de manera efectiva” enfatiza Brownstein.

Hasta ahora, otros países han reportado menos casos de coronavirus con relación a China, sin embargo todavía existe una preocupación generalizada sobre la propagación del virus. Estados Unidos ha impuesto una prohibición de viajar a China a pesar de que los expertos cuestionan la efectividad de esa iniciativa. 

Los expertos en salud no tenían acceso a tales cantidades de datos cuando buscaban rastrear brotes anteriores, como el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). Pero encontrar signos del coronavirus en una gran sopa de especulaciones es un desafío formidable.

Aún así, el enfoque ha demostrado ser capaz de detectar una aguja de coronavirus en un pajar de grandes datos. Brownstein dice que los colegas que rastrearon las redes sociales chinas y las fuentes de noticias fueron alertados de un grupo de informes sobre un brote similar a la gripe el 30 de diciembre. Esto fue compartido con la OMS, pero tomó tiempo confirmar la gravedad de la situación.

Más allá de identificar nuevos casos, Brownstein afirma que la técnica podría ayudar a los expertos a aprender cómo se comporta el virus.

Un análisis de datos de crowdsourcing del sitio web de la comunidad de médicos chinos, realizado por investigadores de los Institutos Nacionales de Salud, revela una imagen de retrasos en la notificación de nuevos casos en Wuhan durante las primeras etapas del virus. El informe también señala que los menores de 15 años son más resistentes.

Otras señales pueden ayudar a los funcionarios de salud de diferentes países a preparar respuestas. Los pings de dispositivos móviles, junto con los itinerarios de vuelo y tren están ayudando a los epidemiólogos a construir una imagen de la propagación del virus y la trayectoria posible.

Andy Tatem, profesor de la Universidad de Southampton en el Reino Unido y sus compañeros utilizaron datos anónimos de teléfonos inteligentes, suministrados por la compañía de búsqueda china Baidu, para modelar como el virus pudo haber salido de Wuhan en los días posteriores a su aparición.

Si bien es posible que las autoridades puedan rastrear a las personas que utilizan el movimiento de sus teléfonos inteligentes. Tatem dice que esto es menos útil que comprender tendencias y dinámicas más amplias. Y aunque no está claro que tan ampliamente podría viajar el virus, el docente inglés dice que la mayor preocupación es que podría aparecer en países con menos recursos de atención médica para combatirlo.

Fecha: 13-02-2020